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Implementación de los protocolos POSID: Una necesidad imperiosa.

UNA NECESIDAD IMPERIOSA

Han sido muchas las Federaciones Hoteleras que han denunciado durante los últimos meses la estafa de las denuncias falsas por gastroenteritis y el coste en indemnizaciones que ello ha representado, sobre todo en turistas de origen británico.

Las medidas legales y “diplomáticas” adoptadas para frenar este fraude parece que van dando sus frutos.

ashotel y brote

Sin embargo, desde el punto de vista sanitario, los expertos creemos que estas no son las únicas medidas a adoptar, aunque haya fraude, el control sanitario en los establecimientos hoteleros nos viene preocupando desde hace tiempo.

España es el principal destino turístico de los británicos desde hace años y Canarias prácticamente acoge a un tercio de estos.

Como vemos en el gráfico siguiente (y estos son datos de 2008), dentro de los países europeos, España presenta cifras de salmonelosis asociadas al turismo superiores a la media. En cifras relativas (tasas) son la mitad de los que se producen en Portugal o Grecia, pero triplican y quintuplican las cifras de otros países europeos. Y estos no son casos declarados o sobre los que haya dudas, son casos confirmados microbiológica y epidemiológicamente.   

gi RI 2008

En 2010, el “Foreign travel-associated illness: a focus on travellers’ diarrhoea. 2010 report”,  aportaba nuevos datos que mostramos en esta otra tabla. España es el principal país europeo en número de salmonelllas detectadas en viajes turísticos, y globalmente de la incidencia de campylobacteriosis y de criptosporidiosis asociadas al turismo británico y está en el top 5 de las principales enfermedades asociadas a gastroenteritis en el turismo.

A pesar de la calidad en infraestructuras y servicios de nuestros establecimientos hoteleros y de los esfuerzos realizados por el empresariado, hemos de reconocer cierta debilidad de nuestro sistema sanitario que no muestra gran interés por el sector turístico. Esto tiene reflejo en la calidad de la información epidemiológica: en España declaramos menos casos de campylobacteriosis, criptosporidiosis, listerioris o norovirosis que los que son confirmados microbiológicamente en Reino Unido y otros países europeos. Y no quiere decir que otros países no presenten casos, pero el número de turistas que nos visitan y la importancia de este sector en la economía del país en general y de Canarias en particular, creemos que merece un esfuerzo.

gi RU 2010

Es una cuestión de credibilidad, no del sector Hotelero que no dispone de infraestructuras epidemiológicas, es la credibilidad en la información de nuestro sistema sanitario. Y esto no ayuda pues aunque las denuncias fraudulentas pueden ser fáciles de combatir y detectar, perdemos fuerza si la credibilidad de nuestro sistema de vigilancia epìdemiológica está en juego. El sector necesita herramientas que deben ser aportadas por el sistema sanitario. Si no sabemos a ciencia cierta lo que pasa o las informaciones son contradictorias, la posibilidad de combatir el problema son muy limitadas.

Otro tanto pasa con la Legionelosis. A pesar de los esfuerzos normativos y económicos de implantación de los tratamientos de limpieza y desinfección de instalaciones de riesgo, las tasas de legionelosis asociadas al turismo permanecen invariables o, incluso, suben desde que su declaración  es obligatoria. En la gráfica vemos esta tendencia.

legio evol 2014

Y todavía no ha llegado la epidemia de reclamaciones de brotes de norovirus o gripe asociadas a establecimientos hoteleros. En estos, los mecanismos de transmisión no son sólo alimentarios o a través de las aguas o el uso de las piscinas: son ambientales y muchas veces transmitidas persona a persona. Las medidas de control de estos brotes son más complejas.

Algunos ejemplos son los que citamos al margen. En algunos casos nos llevan al cierre de establecimientos hoteleros.

irish new

Es necesario un esfuerzo conjunto. 

Mientras tanto, EPP-Health recomienda ir por delante y empezar a aplicar en el sector turístico, al igual que se ha hecho con aspectos preventivos en seguridad alimentaria y en prevención y control de la legionelosis, los protocolos de prevención de la diseminación de enfermedades infecciosas en establecimientos alojativos (Preventión of Spread of Infectious Diseases-POSID). Es la mejor manera de atajar un problema que puede ir en aumento y del que pueden derivarse responsabilidades.

 

Una vuelta de tuerca más en la responsabilidad de los hoteleros: la sanitaria.

          Muchos de los brotes y enfermedades aparecidas en turistas que se alojan en establecimientos hoteleros hasta ahora quedaban en el ámbito de la responsabilidad estrictamente personal o en la de los servicios médicos que los asistían.

          Por ejemplo, si algún medico atendía a un turista por un cuadro de gastroenteritis o de tipo respiratorio o por una intoxicación, o por una gripe o cuadros similares que no parecieran responder a un brote al uso, como son los habituales de salmonelosis, en los que la aparición de casos es brusca, el médico no suele declararlos como brote asociado a un establecimiento, y, por tanto, pasan desapercibidos. Sin embargo, esto está cambiando. Pequeños brotes o determinadas enfermedades transmisibles a las que hasta ahora la responsabilidad era de los servicios médicos, la forma en que se adquieren y transmiten empiezan a hacer que los establecimientos sean responsables de tomar todas las medidas que lo prevengan o controlen. Se habla de protocolos POSID (POLICY OF PREVENTION OF SPREAD OF INFECTIOUS DISEASES), que se han combinado con otros aspectos de Compliance Penal en una nueva vuelta de tuerca en el concepto de Responsabilidad Social Corporativa.

          El Sistema de vigilancia sanitaria en España y en Canarias no contempla de forma regular el registro y control de enfermedades cuya forma de inicio y aparición no responde al clásico brote. Como son los casos que van a pareciendo en forma de cluster o brotes pequeños o, aparentemente no graves, como pueden ser; norovirus, listerias, campylobacter, adenovirus, virus de la gripe, legionela, cryptosporidium, …, muchas de ellas potencialmente mortales.

          Estas son pasadas por alto por nuestro Sistema Sanitario, pero no por entidades interesadas de otros países que aprovechan esta falta de rigor para mezclar casos reales con otros ficticios para obtener beneficios. Aunque las tasas no son muy altas, los sistemas de vigilancia epidemiológica británicos confirman más casos de los que nosotros detectamos.

          Proponer actuar preventivamente no es tan fácil. Se requiere un gran conocimiento de lo que se quiere prevenir y organizar la cadena de detección y de contención de estas enfermedades. Éstas pueden afectar a los clientes, pero también a los trabajadores,

¿cómo se puede controlar desde recepción quién va al médico o quien tiene una enfermedad que puede transmitir al resto de clientes? ¿tiene responsabilidad un cliente que teniendo una enfermedad transmisible no la comunica e infecta a los demás? ¿Cuál es la responsabilidad del establecimiento en ello? ¿Puede todo el personal implicarse en la limpieza y desinfección de habitaciones con clientes que están afectados por una enfermedad transmisible o es necesario establecer precauciones? ¿Puede el jefe de recepción o la misma dirección recoger datos médicos para evitar la progresión de un norovirus, por ejemplo, sin saltarse la confidencialidad de esta información y la protección de datos?...

Es evidente que no se trata de disponer de un documento que se guarda en un estante. Se necesita implementar los modelos de trabajo muy estructurados que pasan por una comprensión global por la formación y por una supervisión técnica importante.

            Y la diferencia se nota: un brote de norovirus sin la rápida adopción de medidas afecta habitualmente entre el 25 y el 50 % de los clientes alojados en un hotel y puede llevar al cierre del mismo. Si las medidas son adoptadas correctamente y con carácter inmediato, el número de afectados se puede reducir a cifras inferiores al 5-10 % y limitar la responsabilidad del hotel en su producción. Pero si las medidas preventivas han sido adoptadas previamente de forma correcta, la probabilidad de aparición de este y otro tipo de brotes también se reducen de forma significativa.

            Esta actuación, inicialmente preventiva y, posteriormente de capacidad de contención y control es lo que GYD puede ofrecer.

            Somos la primera y única empresa inscrita en Canarias como empresa sanitaria de salud pública en las áreas de protección y prevención y que cuentan en su plantilla con un epidemiólogo experimentado.